Desde la crisis financiera mundial que comenzó en el 2007, los contribuyentes Estadounidenses e Internacionales han estado bajo un escrutinio creciente. El sistema financiero ha sido fuertemente regulado y monitoreado de cerca. Además, la brecha fiscal en los Estados Unidos (la cantidad de impuestos adeudados al gobierno y la cantidad de impuestos que se pagan a tiempo voluntariamente) continúa siendo un factor impulsor en los Estados Unidos para recaudar fuentes de ingresos adicionales. Según el IRS, el “bajo reporte” (underreporting) de los impuestos sobre la renta, los impuestos sobre el empleo y otros impuestos representan aproximadamente el 80 por ciento de la brecha fiscal en los Estados Unidos. El bajo reporte de impuestos involucra individuos que subestiman sus ingresos, toman deducciones incorrectas, exageran los gastos comerciales y reclaman erróneamente créditos. Un número significativo de contribuyentes Estadounidenses son ciudadanos EE.UU y residentes que viven y trabajan en el extranjero. Durante los últimos diez años, los EE.UU han emprendido iniciativas como FATCA y aumentando la Unidad de Investigación Criminal del IRS (IRS-CI) para combatir la evasión fiscal y reportar fuentes de ingresos de cuentas no declaradas en el extranjero a los EE.UU.http://conta.cc/2Fmcpbo